Hay acciones que pueden cambiar la vida de las personas, acciones que no olvidamos, acciones que sin muchos esfuerzo pueden significar tanto. Si sientes que tus relaciones se han deteriorado, que no sabes como socializar, que tus hijos, padres o amistades puedan escucharte e interesase por ayudarse mutuamente debes leer sobre estas cuatro acciones. Pero mas importante… funcionan sólo si se ponen en práctica. Recuerda, son ACCIONES.

Yo las llamo la dinámica de “Vamos a la M.E.S.A”. La desarrollé mientras creaba el libro de las “9 rutas para iluminar días nublados” y definía lo que significaba la pose clásica del personaje Happixs.

Te contaré con las acciones como las seleccione y por que opino (y sé que estarás de acuerdo) que son lo que hará la diferencia en cualquier relación. Pero enfáticamente es un mensaje que he llevado cuando le hablo a padres y jóvenes. Ahí comienza todo, o debería al menos.

Vamos a la M.E.S.A

Acción 1: M de MIRAR A LOS OJOS 

Siempre he sabido y sentido que cuando hablamos y cuando escuchamos a alguien y miramos a los ojos podemos lograr que nuestros sentidos se conecten profundamente a esa persona. Se siente confianza y podemos aprender a ver esos pequeños gestos de alegría, tristeza, desesperanza o felicidad en sus ojos. Si lo hacemos podremos saber como mejor apoyar a esa persona. Cuando dialogues con tus padres, hijos, pareja o compañeros mirares a los ojos. No hay nada que me frustre tanto que hablarle a alguien que quiero de un sueño, un problema o un logro y la persona está mirando otras cosas, su celular o buscando algo. Da un sentimiento de que no le importa nada y créeme que en un segundo puede hacerme sentir de una alegría a una tristeza. Eso daña las relaciones. La expresión de Happixs es unos ojos sonrientes permanentemente, y hacen sentir bien pues alguien que te mira sonriendo te está dando mucho cariño sin tocarte.

Acción 2: E de ESCUCHAR

Yo ahora de adulta soy menos tímida, pero el que me conoció de niña sabe que me daba terror socializar y me daba trabajo hacer amistades. Cuando llegaba visita a mi casa mis padres tenían una lucha conmigo por que no bajaba mas de la mitad de la escalera y podía pasar toda la noche ahí sentada. Un dia aprendiendo de como desarrollar mi propio negocio y poder vender a otros escuché la mejor estrategia de venta del mundo… ESCUCHAR. Todo lo opuesto al típico vendedor malo que no se calla nunca la boca y queremos salir corriendo.

Me dijeron, la mejor forma en que alguien se interese en conocer sobre lo que haces es preguntarle a la persona a que se dedica y que hace. Y luego escuchas sin interrumpir. Vas a ver que la persona luego que te cuente te va a preguntar que es lo que tú haces y tendrás la oportunidad de presentar todo lo que haces ante una persona interesada a escucharte. Eso fue para mi una gran lección de vida que pude aplicar en mis proyectos y en mis relaciones. Para ver si funcionaba lo probé en la primera oportunidad que tuve en un lugar donde no conocía a la mayoría. Estábamos en silencio y yo rompí cómodamente el hielo (cuando no se trata de ti es mas fácil) y pregunte… ¿Qué hace? Y BOOM! Funcionó exactamente como me dijeron. Desde entonces lo comparto con mis estudiantes sobre como lograr que sus padres les escuchen, lo comparto con amistades sobre como lograr que sus hijos les escuchen, lo comparto en presentaciones de negocios para que me escuchen y todo comienza con yo primero escuchar. Se trata de escuchar para conocer preocupaciones, intereses, logros, ideas, opiniones para que comience un diálogo positivo.

Todos conocemos esa persona que esta loca por hablar y hablar y hablar y no se calla. Le preguntas algo y tiene un discurso montado. Te aseguro que todos opinan que es mejor sacarle el cuerpo y salir corriendo.  Total si nunca escuchas, jamás conocerás los problemas de otros y menos como ayudarles.

Acción 3: S de SONREÍR

Esta acción es mi favorita, es sobre la que he montado todo el proyecto de Happixs. Pero hay tanto científicamente probado que podemos hacer con tan sólo sonreír que olvidamos su poder. Cuando alguien entra a una habitación sonriendo crea un ambiente mas relajado, promueve el optimismo, las buenas relaciones, el compañerismo y la mayoría del tiempo es seleccionado como la persona ideal para liderear. No se trata de ir por ahí haciendo chistes ni pintarte de payaso, los excesos tampoco ayudan. Pero un buenos días con una sonrisa de amabilidad genuina puede ayudarte a ganar mas relaciones, a ganar proyectos que un buenos días seco y con cara de pocos amigos.

Acción 4: A de ABRAZAR

Si hay algo que me saca las lágrimas cada vez que converso con amistades de que cosas extraño de mi padre es ese abrazo con que me recibía cada vez que me veía. Siempre abría sus brazos me abrazaba y me decía “te quiero hija” así con ese calor y esa fuerza que aún hoy recuerdo el calor de ese abrazo y de esa voz. ¿Cada cuánto abrazas a tus hijos? ¿A tus padres? ¿A tus amistades o compañeros en momentos de dolor o en momentos de celebración? Un sólo abrazo ha cambiado la vida de miles de niños y adultos. Un abrazo es un te quiero, un estoy contigo, un celebremos juntos, un estoy aquí… no tienes que decir palabra alguna por que un abrazo lo dice todo. Cuando desarrollé la postura clásica de Happixs y el peluche sus brazos están siempre abiertos en símbolo de abrazo. Es clave que quien lo tenga en sus manos sienta una mirada alegre, una sonrisa cálida y un abrazo grande.

Estas son las 4 acciones que aprendí en mi hogar, con mi padre y mi madre quien siempre escucha no importa las cien veces que le cuente el mismo problema. Escucha atenta para luego darme su mejor consejo. Eso hago con mis estudiantes de diseño gráfico, jamás los interrumpo cuando expresan sus problemas para poder saber como mejor ayudarles.

Lo maravilloso de esto es que a la misma vez resalta el hecho de ir a la mesa a sentarse. Crecí en una familia donde siempre la cena era el momento de todos sentarnos, compartir y vernos, escucharnos y sonreír juntos. Esos valores deben rescatarse y mantenerse por que los efectos en la vida de adulto son extremadamente positivos en el éxito de la felicidad con las relaciones que vayamos construyendo.

El único problema es que son acciones fáciles de hacer, pero también difíciles de hacer para muchas personas. A veces, un niño que nunca a recibido un abrazo, crece siendo un padre o madre que no sabe abrazar. Pero créeme todos lo necesitamos.

Comienza a aumentar la dosis de “Vamos a la M.E.S.A” de una a varias diarias, te aseguro tu vida se transformará.

¿Te gusto el ir a la M.E.S.A.? Cuéntame.

Carpe diem.

Karmen Olmo